jueves, 5 de enero de 2012

IL TROVATORE

Es una ópera de Verdi, homónima de un drama romántico, “El Trovador”, con autoría del andaluz Antonio María de los Dolores García Gutiérrez, célebre también por su poema ¡¡Abajo los Borbones!, del que no sé por qué no he podido encontrar copia que mostrar…
Hablando de intrigas, volví a escuchar la bellísima ópera de Pepe Verdi, espoleado por la curiosidad de que un profesor de instituto hubiera elegido para el siglo XIX, dejando de lado al realismo y el naturalismo, más afines con los tiempos que corren, esta obra como eje de enseñanza para el 2º trimestre de los alumnos de 2º de Bachillerato.
Aparte de deleitarme con la brillante música del italiano, seguía sin comprender como una historieta medieval llena de bastantes fuegos fatuos, artificiales, hogueras y un poco de brujería, podía estar de actualidad y resultar interesante para adolescentes…



Así que un poco carimetabundo y mediacontecido me puse a ver el telediario con cierto encogimiento de hombros y… ¡Voilà, la luz!, millones de norcoreanos tenían que llorar a lágrima viva la muerte de un dictador para no ser señalados con el dedo acusador como réprobos de un sistema que les tiene sometidos a la hambruna y a la oblación cerebral.
La obra de Gutiérrez tiene en el fondo la misma tesis que el Germinal de Zola:
“Aparte de tu herencia genética, según la educación que recibas tu comportamiento será diferente”, y recordé una serie televisiva que pusieron hace unos años, heredera de Il Trovatore: “Hombre rico, hombre pobre”, y, para más, la noticia que seguía era que uno de los mejores jugadores de balonmano de la selección nacional se veía envuelto en unos supuestos fraudes a causa de sus relaciones con algunos indeseables a los que ya cantaban los poetas románticos….
El drama romántico no se aleja tanto de la realidad como parece.

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